Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
19 de enero de 2017  |  Síguenos en Facebook Facebook | Siacute;guenos en Twitter Twitter | Siacute;guenos en Google+ Google+ |      |   Hemeroteca  |   Publicidad  |   SUSCRÍBETE
El Digital Castilla-La Mancha
PORTADA REGIÓN ACTUALIDAD ECONOMÍA OPINIÓN SOCIEDAD DEPORTES IMÁGENES SERVICIOS
ALBACETE CIUDAD REAL CUENCA GUADALAJARA TOLEDO
TEMPORAL Albacete activa el Plan Territorial de Emergencias Municipal y la Delegación declara preemergencia
DIEZ NEGRITAS Arrumacos de Page y Susana, Jaime Ramos se hace la foto del día y bien por Patricia Franco
Imprimir Enviar a un amigo Tamano de fuente  
 CAPILLA SIXTINA JESÚS FUENTES LÁZARO 
CAPILLA SIXTINA

Militancia y participación

13/12/2016 . Comparte esta noticia en FacebookComparte esta noticia en TwitterAñadir a del.icio.usAñadir a YahooRSS
Hubo un tiempo en el que ser dirigente del PSOE era como estar al frente de de una asociación de escualos nerviosos. Las reuniones locales, provinciales, regionales o nacionales se asemejaban a las juntas de empresas privadas en las que los accionistas se comportaban como tiburones ansiosos de beneficios. Entonces sí que los dirigentes se ganaban el sueldo y el cargo, ya fuera interno o externo. Todo había que pelearlo. Los militantes iban a las asambleas dispuestos a controlar la gestión y los resultados de quienes habían elegido ellos mismos. La posibilidad de ser removido de la responsabilidad directiva siempre estaba presente si la gestión no era aprobada mediante el voto de los asistentes. No sé, pero tal vez esa era una de las formas de participación  de la que disponían los militantes de los partidos políticos. No era muy espectacular, pero resultaba efectiva. Tras las primeras elecciones municipales el modelo se hizo extensivo a alcaldes y concejales. Unos y otros tenían que rendir cuentas de su gestión y de sus decisiones en los municipios. De esta manera, todos participaban en los asuntos y cuestiones que afectaban a sus ciudades o pueblos. El modelo se mantendría hasta 1983, después de las segundas elecciones municipales y primeras autonómicas. El modelo autonómico cambiaría muchas cosas. A partir de esta fecha todo empezó a ser distinto. Los elegidos por los ciudadanos sintieron que solo debían rendir cuentas de su gestión y de sus decisiones no a los militantes, sino ante Dios, que sabemos no le interesan absolutamente nada los asuntos domésticos, o ante la Historia, que también sabemos no hace juicios a nadie y si los hace no sirven para nada. Para evitar esta deriva que privaba a los militantes de su derecho a la participación en Toledo se propuso un documento de coordinación y relación del partido con las instituciones. El responsable institucional de entonces entendió que aquel escrito era peor que una de las tesis que Lutero clavara en las puertas de las iglesias y agitó el escrito al grito de herejía, herejía.
 
Las duras asambleas de  control se fueron transformando progresivamente en dulces juntas de ovejas dedicadas a aplaudir. ¿Qué milagro se había producido? Los nuevos responsables institucionales podían elegir para ocupar cargos públicos a amigos, paisanos del pueblo, compañeros de carrera, avalados de personas influyentes, conocidos o acompañantes de las esposas o hijos, tipos brillantes que resultaron fiascos estridentes o recomendados del conserje del bloque de viviendas y gente diversa que serían dóciles, pues su ocupación la debían a quienes les había nombrado. Estos a su vez fueron sustituyendo a los militantes sin cargos en las reuniones de dirección. Las asambleas internas en lugar  de ser espacios de control de la gestión giraron a actos de afirmación y aplausos. Se pronunciaban incendiarios discursos contra el adversario político (que como es de suponer no estaba presente), pero se obviaban explicaciones sobre las decisiones tomadas o los motivos de los nombramientos. La forma de participación había mutado hacia la adhesión incondicional y hacia un enfermizo hooliganismo.
 
Como era de suponer los militantes en algún momento querrían cambiar su condición de comparsas para sentirse de nuevo protagonistas activos de las políticas del partido al que pertenecían. Entonces a alguien –seguro que inspirado por varios medios de comunicación- se le ocurrió una forma de participación similar, pero muy distinta a lo que hacen los norteamericanos para elegir a sus candidatos a la presidencia, y se le llamó primarias. Los militantes seguirían sin controlar la gestión de los cargos públicos ni podrían sustituirlos en función de los resultados de su gestión. El PSOE fue de los primeros en poner en práctica ese peculiar modelo de primarias. Lo intentaron con Borrell frente a Almunia y la función terminó mal, pero que muy mal. Más tarde se ha vuelto a reeditar con Pedro Sánchez. Las cosas tampoco han ido mucho mejor, incluso se diría que han empeorado con una amenaza latente de escisión que jalean algunos medios de comunicación y partidos rivales. Con la fácil que sería que las reuniones locales, provinciales, regionales y nacionales volvieran a las fórmulas de control y de censura de los cargos internos y públicos. Que los cargos públicos fueron propuestos y votados por los militantes, no designados en función de no se dice qué criterios. Con lo fácil que sería limitar los mandatos de los cargos públicos. Con lo fácil que sería que no se pudiera rotar de cargo en cargo de la Administración como si las personas fueran tres en uno. Se evitarían con estas y otras formas de participación las tentaciones de vivir de la política. Los cargos públicos o responsables internos no deberían copar los órganos de decisión, léase comités provinciales, regionales o federales. Deberían crearse, dada las experiencias acumuladas, órganos independientes de control de hipotéticas actuaciones clientelares y de prevención de posibles corrupciones. ¿No serían estas formas de participación más responsables y plurales que otras que se inventaron para rehuir lo que de verdad importa?
Esta noticia aún no tiene comentarios publicados.

Puedes ser el primero en darnos tu opinión. ¿Te ha gustado? ¿Qué destacarías? ¿Qué opinión te merece si lo comparas con otros similares?

Recuerda que las sugerencias pueden ser importantes para otros lectores.
Más artículos

En recuerdo de Hannah Arendt

Vega Baja, años después

Casandra, la inutilidad de las profecías

Los errores de un año

Lucha por el poder

Cuestión de credibilidad

Decid qué es una nación

Historia breve de la autodestrucción del PCE

Sin Gobierno regional

Marchando otra de conspiración



Mande su comentario
Tema: Militancia y participación
Nombre (obligatorio)
E-mail (obligatorio)
Título (obligatorio)
Comentario (máx. 1500 caracteres)
Por favor rellene el siguiente campo con las letras y números que aparecen en la imagen superior
Términos y condiciones
CLÁUSULA DE EXENCIÓN DE RESPONSABILIDAD
Los comentarios del website eldigitalcastillalamancha.es tienen caracter divulgativo e informativo y pretenden poner a disposición de cualquier persona la posibilidad de dar su opinión sobre las noticias y los reportajes publicados. No obstante, es preciso puntualizar lo siguiente:
Todos los comentarios publicados pueden ser revisados por el equipo de redacción de eldigitalcastillalamancha.es y podrán ser modificados, entre otros, errores gramaticales y ortográficos. Todos los comentarios inapropiados, obscenos o insultantes serán eliminados.
eldigitalcastillalamancha.es declina toda responsabilidad respecto a los comentarios publicados.
  
Quiénes somos   /   Publicidad /   Contactar   /   Cartas al director   /   Suscripción al boletín   /   Ir a RSS RSS   /   Envíanos tu CV
Copyright © Digital Comunicación 2006, S.L.   ® El Digital Castilla la Mancha es una marca registrada.
Derechos reservados.   España.   E-mail: eldigital@eldigitalcastillalamancha.es
Oficina central:  C/ San Francisco, 21  -  45600 Talavera de la Reina  -  Toledo (España).  
Teléfono de contacto: Talavera 606713383 / Toledo 606018622
Política de información   /   Política de privacidad  /   Política de cookies  /   Aviso legal