Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
29 de marzo de 2017  |  Síguenos en Facebook Facebook | Siacute;guenos en Twitter Twitter | Siacute;guenos en Google+ Google+ |      |   Hemeroteca  |   Publicidad  |   SUSCRÍBETE
El Digital Castilla-La Mancha
PORTADA REGIÓN ACTUALIDAD ECONOMÍA OPINIÓN SOCIEDAD DEPORTES IMÁGENES SERVICIOS
ALBACETE CIUDAD REAL CUENCA GUADALAJARA TOLEDO
DIEZ NEGRITAS Talegón mete miedo a Page, lo de Tolón y lo de Iker en Barcelona y Gwyneth Paltrow en Talavera
VIOLENCIA MACHISTA El asesino de Campo de Criptana estranguló a su mujer y a sus dos hijos antes de suicidarse
Imprimir Enviar a un amigo Tamano de fuente  
 CAPILLA SIXTINA JESÚS FUENTES LÁZARO 
CAPILLA SIXTINA

Tres congresos y una escisión

14/02/2017 . Comparte esta noticia en FacebookComparte esta noticia en TwitterAñadir a del.icio.usAñadir a YahooRSS
La Revolución rusa del año 1917 –justo hace cien años– no fue un suceso más de la Historia como no lo fue la Revolución francesa. Formatearon el mundo en otra dimensión. De la revolución francesa emanarían múltiples corrientes de pensamiento y acción. Impulsaría la caída de regímenes medievales, basados en la sumisión individual y colectiva. Aportaría libertades a los que, a partir de ese momento, se llamarían “ciudadanos”. Como contrapartida hubo que ofrendar a la guillotina las cabezas (ssssssssss… craccccccc…) de reyes y nobles absolutamente corrompidos. La Revolución rusa creó el sueño de que el capitalismo devorador sería superado por el comunismo societario. El nuevo modelo construiría  un orden en el que viviría feliz el hombre nuevo. Hubo que ofrendar, al igual que en Francia, las vidas de los últimos Romanov (bang… bang… bang… y así durante diez frenéticos minutos… bang… bang), que en nombre de la Gran Patria Rusa habían esclavizado al pueblo que decían encarnar. La Revolución rusa proclamó los valores de igualdad, reparto de tierras, distribución de la riqueza y ejercicio del poder por el proletariado. Surgía un sistema alternativo al capitalismo de acumulación que prometía el paraíso en la tierra, no en los territorios teologales de las religiones.
 
En 1920 el PSOE, que ya existía por entonces, decidió enviar a Rusia a dos observadores, Fernando de los Ríos y Daniel Anguiano, para que conocieran el fenómeno que trastocaba los cimientos de un mundo esperanzado. La visita la contó Fernando de los Ríos en un informe interno que, más tarde, se publicaría como libro. En él se narra la entrevista que ambos observadores españoles mantuvieron con Vladimir Ilich Lenin, líder de los bolcheviques, ahora en el poder. Después de escuchar de boca de Lenin las aspiraciones de la revolución de octubre de 1917, Fernando de los Ríos formuló una pregunta, tal vez, ingenua: ¿Y la libertad? Y obtuvo de Lenin una respuesta sorprendente para un socialista español: ¿Libertad, para qué? La respuesta de Lenin tendría en España consecuencias traumáticas y dolorosas.  
 
De vuelta los observadores enviados a Rusia presentaron su informe a la dirección. En el partido se mantenía un feroz debate sobre las conveniencias o inconveniencias de adherirse a los postulados de la Revolución rusa. Las posiciones eran irreductibles. Para despejar este debate  serían necesarios tres congresos. En el último de ellos, extraordinario, se impusieron las tesis de Fernando de los Ríos de no adherirse a los principios de la revolución comunista. Había intuido la deriva totalitaria que se implantaría tras la revolución. El 13 de abril de 1921 el PSOE se rompería entre los partidarios de la adhesión a los principios de Lenin y quienes elegían un proyecto propio y autónomo del socialismo español. La ruptura adquiría dimensiones cataclismáticas, según lo entendieron muchos militantes de la época. Entre los líderes de la escisión se situaban Antonio García Quejido, Daniel Anguiano (el otro observador enviado a Rusia), Virginia Fernández y el toledano de origen Facundo Perezagua. Nacía el Partido Comunista de España.
 
Desde entonces “la unidad de la izquierda” será el gran mantra de los escindidos. Pero no como una vuelta a casa (Santiago Carrillo se vincularía al PSOE en los últimos años), sino como fórmula de acceso al poder, según el modelo bolchevique. Sus seguidores han mantenido idéntica estrategia, acrecentada con la desintegración de la URSS en 1991. Ahora, los poscomunistas de Podemos, en una versión más cercana al argentino Laclau, defensor del peronismo modelo Kirchner, y otros gobiernos de América Latina, enuncian lo mismo. Pablo Iglesias no se cansa de decir que la única posibilidad de que ellos lleguen al poder es con el PSOE. En paralelo su estrategia profunda se orienta a acabar con el PSOE, removiendo las contradicciones entre posiciones más de izquierdas o planteamientos socialdemócratas. Las tensiones de los años veinte se repiten. El objetivo, ocupar la “centralidad hegemónica” de la izquierda española. El valor añadido de un partido como el PSOE es que tiene historia. Y que en esa historia ha sucedido todo lo que podamos imaginar. Así, lo que parece nuevo, no es tan nuevo, porque ya otros vivieron situaciones similares. Tras aquellas experiencias quedó un rastro de vidas rotas, ilusiones destrozadas, desencantos que algunos traducirían en odio, gente honesta y esforzada, grandes triunfos, enormes fracasos, momentos estelares.

Con ese bagaje ha llegado al presente en el que los errores se acumulan en la medida que no encuentra la forma eficaz de trasmitir su mensaje socialdemócrata en un país territorializado y con unas clases urbanas ansiosas de novedades adrenalínicas. Eso crea una necesidad imperiosa de gobernar, aunque sea a costa de la propia organización. Lo cual tampoco es nuevo. Aunque se da una esencial diferencia entre ambos tiempos. Antes existía lo más parecido a una mística de partido, ahora esa mística ya no existe. Los intereses se focalizan en particularismos, visiones de corto plazo. Para gestionar el presente es preciso conocer el pasado. Y, en el caso de quienes se dicen socialistas, no dilapidar la herencia que otros forjaron.
17:17.
15/02/2017
Artículo Interesante.
Más que un artículo parece una lección magistral.La Revolución Rusa surgida en los últimos momento de la I Guerra Mundial se inspiro en el Manifiesto Comunista de Marx,que data de 1848.Este proponía al proletariado adueñarse de las fábricas y máquinas, ya que la Revolución dejó que los trabajadores fueran dueños de los medios con lo que trabajaban,como era el caso de los artesanos o pequeños labriegos.Las razones estaban también en que un salario dependía de la oferta y la demanda,cosa que no se da hoy,sin embargo si que se da en mercado del trabajo.Siguiendo con la Revolución Rusa dista bastante de la Revolución Francesa,que reconoce los derechos de los ciudadanos y la participación en las decisiones,pero este derecho sólo lo podía ejercer los burgueses,ya que el sufragio era restringido.Hasta que en 1864 surge el socialismo democrático que modera al marximo y al capitalismo a la vez.Donde coincidía era que la burguesía no fuera clase dominante,pero por medios pacífico como era la vía parlamentaria,lograda por el sufragio universal.En España se logró en la II República,se adelantó a la Declaración Universal de Derechos Humanos.Todo esto fue un acierto de las tesis de Fernado de los Ríos
Enviado por: Miguel
18:20.
14/02/2017
en total acuerdo.
Jesús ,vuelves a dar en la diana,la historia como referente,encima de la mesa para repasarla y analizarla,chapeau
Enviado por: juan francisco
Más artículos

Viejos y equivocados

Oirán hablar de la trama

Liderazgos tranquilos

Punto de ebullición

Estrategias ajenas, proyectos propios

¿Lugar para profesores frustrados?

Mencheviques, bolcheviques y unidad de la izquierda

La banalización de Podemos

Esfinges equidistantes

En recuerdo de Hannah Arendt



Mande su comentario
Tema: Tres congresos y una escisión
Nombre (obligatorio)
E-mail (obligatorio)
Título (obligatorio)
Comentario (máx. 1500 caracteres)
Por favor rellene el siguiente campo con las letras y números que aparecen en la imagen superior
Términos y condiciones
CLÁUSULA DE EXENCIÓN DE RESPONSABILIDAD
Los comentarios del website eldigitalcastillalamancha.es tienen caracter divulgativo e informativo y pretenden poner a disposición de cualquier persona la posibilidad de dar su opinión sobre las noticias y los reportajes publicados. No obstante, es preciso puntualizar lo siguiente:
Todos los comentarios publicados pueden ser revisados por el equipo de redacción de eldigitalcastillalamancha.es y podrán ser modificados, entre otros, errores gramaticales y ortográficos. Todos los comentarios inapropiados, obscenos o insultantes serán eliminados.
eldigitalcastillalamancha.es declina toda responsabilidad respecto a los comentarios publicados.
  
Quiénes somos   /   Publicidad /   Contactar   /   Cartas al director   /   Suscripción al boletín   /   Ir a RSS RSS   /   Envíanos tu CV
Copyright © Digital Comunicación 2006, S.L.   ® El Digital Castilla la Mancha es una marca registrada.
Derechos reservados.   España.   E-mail: eldigital@eldigitalcastillalamancha.es
Oficina central:  C/ San Francisco, 21  -  45600 Talavera de la Reina  -  Toledo (España).  
Teléfono de contacto: Talavera 606713383 / Toledo 606018622
Política de información   /   Política de privacidad  /   Política de cookies  /   Aviso legal