Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
27 de marzo de 2017  |  Síguenos en Facebook Facebook | Siacute;guenos en Twitter Twitter | Siacute;guenos en Google+ Google+ |      |   Hemeroteca  |   Publicidad  |   SUSCRÍBETE
El Digital Castilla-La Mancha
PORTADA REGIÓN ACTUALIDAD ECONOMÍA OPINIÓN SOCIEDAD DEPORTES IMÁGENES SERVICIOS
ALBACETE CIUDAD REAL CUENCA GUADALAJARA TOLEDO
AHORA EN EMPRENDEDOR.ES La UCLM se alía con Quantum para el desarrollo de actividades formativas y de investigación
Imprimir Enviar a un amigo Tamano de fuente  
 CAPILLA SIXTINA JESÚS FUENTES LÁZARO 
CAPILLA SIXTINA

Punto de ebullición

07/03/2017 . Comparte esta noticia en FacebookComparte esta noticia en TwitterAñadir a del.icio.usAñadir a YahooRSS
La sensación que tenemos es que todo está en ebullición: las costumbres, los comportamientos, las redes, el medioambiente (naturaleza descontrolada e imprevisible), las instituciones, los relevos generacionales, la economía, la democracia, la cultura, la política. Sobre todo la política. Sólo en un domingo reciente se concentraron dos congresos partidarios. Política por aquí, política por allá.  Por cierto, la cara y la cruz de dos formas de entender las cosas: la conservadora y la poscomunista. No es casual pues que coincidieran ambos. La moderación que han aparentado, ha sido eso, pura apariencia. Tacticismo electoral. Porque en su práctica implícita se sitúan en los extremos de la cuerda. Entremedias ha quedado ese gran territorio que se deja libre al PSOE, si lo sabe gestionar. Y es que, no se sí se han dado cuenta, pero los nuevos partidos quisieron ser socialdemócratas en sus comienzos y tan pronto han conseguido un número de votos suficiente renuncian a serlo y se mudan a otros ámbitos ideológicos. Las convicciones ideológicas, en la etapa en ebullición en la que nos encontramos, no son más que productos de temporada –caducidad programada- en los mercados y mercadillos electorales. Al PSOE le han dejado todo el espacio que le habían intentado arrebatar.
 
En el congreso del PP se escenificó una calma que confirma la magnitud de la ola conservadora que se extiende por el mundo. Estuvieron tranquilos porque saben que cabalgan a su favor. El paradigma lo estamos viendo en EE.UU. Obama quiso ampliar la cobertura sanitaria -¡intolerable!– a millones de seres humanos. Quiso igualar a negros y blancos, más intolerable aún. Quiso que cada uno hablara su idioma, con el riesgo que eso implicaría para la supremacía anglosajona que se considera amenazada por otras lenguas. Quiso ampliar el comercio mundial y hasta quiso acabar con la situación de un bloqueo rencoroso a Cuba. Demasiado para los conservadores. La respuesta ha sido a la derecha un candidato, Trump, un republicano ultraconservador y populista. En el otro congreso, Vistalegre II, se recuperaron los viejos discursos de la antigua IU y del más antiguo PCE de representación y agitación. Y en una manifestación de cinismo increíble, de la que algunos socialistas apenas se han enterado, el congreso se convirtió en una manifestación contra al PSOE mientras los dirigentes declaran, esporádicamente, que la única posibilidad que tienen de llegar al poder es con un socio como el PSOE. Fantástico el desparpajo de unos y maravillosa la miopía de otros.
 
En el resto de Europa la ebullición tal vez es mayor. Los antiguos países del Este se agitan entre la vuelta a los fascismos anteriores a la Segunda Guerra Mundial y las nostalgias de un comunismo que liberaba a los ciudadanos de toda responsabilidad. Más acá, en Francia, si nos atenemos a las encuestas, la lucha por el futuro se dirimirá entre el populismo de Le Pen y el providencialismo socio-liberal de Macron. Una incógnita este último. Ni de izquierdas ni de derechas, se ha proclamado. Es lo que por aquí se ha conocido como “transversalidad”, que suena más “cool”. Italia es un misterio en el que se agita el fantasma de Berlusconi, sin descartar a Matteo Renzi, que vuelve a ser tan popular como lo era antes del referéndum fracasado. En Alemania las “efervescencias” emocionales parecen más controladas y todo apunta a que el juego democrático girará en torno a los clásicos: socialdemócratas y democristianos. En Holanda el candidato que encabeza los sondeos ha afirmado recientemente que “hay demasiada chusma marroquí en nuestra tierra”. “Holanda para los holandeses”. Putin continúa ejerciendo de autócrata y por él sabemos que Rusia dispone de las mejores prostitutas del mundo. Queda China, donde la olla va subiendo de presión en la medida que desciende el crecimiento de los últimos años.
 
En este punto de ebullición aparece un fenómeno, no nuevo, pero que se creía superado. Es la aparición de los líderes ególatras y las emociones que ellos provocan. Trump es él, no los republicanos, aunque le apoyen y muchos se proclamen encantados con su estilo de pandillero de barrio que gobierna a golpe de tuits. Putin, un ex coronel del KGB, no permite  oposición alguna, venga de donde venga. Es o él o el caos. En España, un líder que se presentó en Vistalegre como indispensable, reclama todo el poder para él. Ni siquiera para los soviets. O se queda con todo o se marcha. En el PSOE uno de los candidatos a elecciones primarias formúla idéntica propuesta personalista: si no gana, abandonará la política. Ya no cuenta el colectivo ni el partido, sólo el jefe. Yo y mi proyecto. Pero lo peor es que nos atraen como un imán Berlusconi, Beppe Grillo, Putin o Donald Trump, porque garantizan emociones fuertes. Con ellos la política se transforma en espectáculo, diversión pasajera, imprevisión, acercamiento al abismo. En el borde del precipicio se dispara la adrenalina, mientras confiamos en que no nos despeñaremos. El mundo está llegando a un punto de ebullición impredecible. Entre tanto los ciudadanos se acomodan a ser espectadores pasivos de programas basuras, provocadores y emocionantes. Eso sí, les encanta que les halaguen, diciéndoles que son únicos y que nada puede hacerse sin ellos. 
Esta noticia aún no tiene comentarios publicados.

Puedes ser el primero en darnos tu opinión. ¿Te ha gustado? ¿Qué destacarías? ¿Qué opinión te merece si lo comparas con otros similares?

Recuerda que las sugerencias pueden ser importantes para otros lectores.
Más artículos

Oirán hablar de la trama

Liderazgos tranquilos

Estrategias ajenas, proyectos propios

¿Lugar para profesores frustrados?

Tres congresos y una escisión

Mencheviques, bolcheviques y unidad de la izquierda

La banalización de Podemos

Esfinges equidistantes

En recuerdo de Hannah Arendt

Vega Baja, años después



Mande su comentario
Tema: Punto de ebullición
Nombre (obligatorio)
E-mail (obligatorio)
Título (obligatorio)
Comentario (máx. 1500 caracteres)
Por favor rellene el siguiente campo con las letras y números que aparecen en la imagen superior
Términos y condiciones
CLÁUSULA DE EXENCIÓN DE RESPONSABILIDAD
Los comentarios del website eldigitalcastillalamancha.es tienen caracter divulgativo e informativo y pretenden poner a disposición de cualquier persona la posibilidad de dar su opinión sobre las noticias y los reportajes publicados. No obstante, es preciso puntualizar lo siguiente:
Todos los comentarios publicados pueden ser revisados por el equipo de redacción de eldigitalcastillalamancha.es y podrán ser modificados, entre otros, errores gramaticales y ortográficos. Todos los comentarios inapropiados, obscenos o insultantes serán eliminados.
eldigitalcastillalamancha.es declina toda responsabilidad respecto a los comentarios publicados.
  
Quiénes somos   /   Publicidad /   Contactar   /   Cartas al director   /   Suscripción al boletín   /   Ir a RSS RSS   /   Envíanos tu CV
Copyright © Digital Comunicación 2006, S.L.   ® El Digital Castilla la Mancha es una marca registrada.
Derechos reservados.   España.   E-mail: eldigital@eldigitalcastillalamancha.es
Oficina central:  C/ San Francisco, 21  -  45600 Talavera de la Reina  -  Toledo (España).  
Teléfono de contacto: Talavera 606713383 / Toledo 606018622
Política de información   /   Política de privacidad  /   Política de cookies  /   Aviso legal